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miércoles, 31 de julio de 2013

Sombras de la maternidad adoptiva

Cuando una empieza a caminar por el sendero de la maternidad adoptiva, una vez que ya ha experimentado en sus carnes la maternidad biológica, puede creer que ya lo sabe todo de maternidad.

De adopción no sabe un carajo, por mucho que haya buceado en internet y leído pilas de libros sobre el tema. Pero de maternidad, de maternidad cree ilusamente que sí.

Una llega confiada a la primera charla sobre adopción internacional en los servicios sociales de su Comunidad Autónoma y lo primero que le sueltan es: "la mayoría de niños adoptables tienen una familia, no son húerfanos".

Toma ya. ¿En qué mundo de yupi vivía yo que no me imaginaba esto? Y entonces, una que tiene fritas a sus neuronas de tanto que piensa, empieza a darle al coco. ¿Tiene familia? ¿Cómo se come eso? ¿Y por qué motivos entonces ese niño pasa a ser adoptado por otra familia? Pues mira. Hay varias opciones, todas igual de chungas. Bueno, igual de chungas no, seamos justos. Unas más que otras.

Los padres pueden no tener dinero para cuidarle. Y no hablo de no llegar a fin de mes. Hablo de no llegar a fin de día. Hablo de gente que ¿sobrevive? con menos de un euro al día. Hablo de la más angustiosa de las situaciones posibles. Quizá hablo de familias que tienen otros muchos hijos y que deciden renunciar a uno o varios de ellos para intentar que sobrevivan. Y entonces, una puede pensar...¿Y por qué no les ayudamos para que se queden con sus hijos y pasamos de adoptar? Pues mira, porque no es fácil. Porque eso de enviar dinero a una familia de otro país a miles de kilómetros del tuyo no es tan sencillo como hacer una transferencia al banco de turno y que ellos saquen el dinero en el cajero. Porque, aunque así fuera, nadie te asegura que ese dinero realmente llegue a los niños y no se gaste en otras cuestiones. Porque no existen protocolos que garanticen que esta forma de actuar va a servir realmente para el loable objetivo de evitar que una familia "abandone" a su hijo. Porque nadie puede firmar un papel que diga que esos padres no van a abandonarle de todas formas. Porque la vida es compleja, dura, difícil, y no se puede explicar en un post.

Los padres pueden estar enfermos. De sida, probable. Pero puede ser de otras muchas cosas. Una enfermedad en un país del llamado Tercer Mundo no es como una enfermedad aquí. Esto todos lo tenemos claro, ¿verdad?

La madre puede ser una niña. Violada o no. Que se siente incapaz de cuidar de un niño. Y el padre ser desconocido o estar en paradero desconocido. También puede ser que la madre haya muerto y el padre no pueda o quiera encargarse.

Los padres pueden maltratar al niño. Así, sin más.

Los padres pueden estar en la cárcel. O ser drogadictos. O alcohólicos. O todo a la vez.

O simplemente, puede ser tan duro que, como ocurre aquí (cada vez más frecuentemente) se abandone al niño a su suerte de manera inexplicable. De forma anónima. En la calle mismamente. Las razones del alma son poderosas y no seré yo quien juzgue sin saber.

Todas estas circunstancias, sin contar las ilegales que no voy a tratar en este post, pueden llevar a un niño a ser adoptable. Habrá más, ahora no se me ocurren. Y para que realmente se produzca una adopción, tiene que haber un paso previo. O que los padres renuncien a la patria potestad o que las autoridades competentes se la retiren. En ambos casos cabe la posibilidad de que otros familiares acepten ocuparse del niño o niña. En Etiopía me han contado que existen casos de estos en los que el niño "adoptado" por los familiares es el que peor parado sale de toda la casa, el que peor viste, el que peor come, el que menos oportunidades tiene. Confío en que esto no sea así de forma mayoritaria. Aunque los datos están ahí. Sé de gente que los ha comprobado sobre el terreno.

Si a pesar de todo esto, una decide seguir con este peso a la espalda, con esta piedra en la mochila que será la que luego llevará tu hijo, entonces le acecharán otras sombras como las que cuento a continuación:

1. ¿Serás capaz de querer a una persona que no es de tu sangre como un hijo? ¿Serás capaz aunque no haya salido de tu vientre, no lleve tus genes, no se parezca a nadie de tu familia y llegue a ti con tres años?. Para quien no esté familiarizado con la adopción, decir que cuando te dan la "idoneidad" para ser padre o madre, se establece un rango de edad que deberá tener el niño en función de la tuya propia y la de tus hijos previos. En nuestro caso era de 0 a 3 años.

2. ¿Serás capaz de aguantar que te asignen un niño feo? ¿Serás tan frívola como para que una cosa así te afecte? He de decir que la práctica de Mundiadopta, la ECAI con la que gestionamos el proceso, de proyectar a los futuros papás una retahíla de fotos de etiopes de todos los colores, edades, rasgos y complexiones es totalmente recomendable y terapéutica. Cuando vi aquello me sentí tan feliz... porque todos aquellos rostros me parecieron tan bellos...que cogí fuerzas para lo que había de venir. Aún así, ese miedo se mantuvo ahí agazapado a lo largo del tiempo.

3. ¿Serás capaz de querer a tu hijo adoptivo como quieres al biológico? ¿Será capaz tu pareja? ¿Serán capaces los demás familiares?

4. ¿Serás capaz de estar a la altura, de establecer el vínculo, de consolarle, de acompañarle en su dolor de niño abandonado sin convertirle en víctima, de fomentar su autoestima?

5. ¿Serás capaz de conseguir que los demás entiendan su historia, sus necesidades, sus circunstancias?

6. ¿Serás capaz de enfrentarte al racismo y la estupidez humana con coraje?

7. ¿Serás capaz de vivir con el hecho de llamar la atención continuamente por tener un hijo o hija negros siendo blanca?

8. ¿Serás capaz de convivir con su historia previa, sea cual sea? ¿Serás capaz de conformarte con que no haya ninguna historia conocida?

9. ¿Serás capaz de aguantarlo todo, sea lo que sea, incluso frases hirientes como la de "tú no eres mi madre"?

10. ¿Serías capaz de abandonarle de nuevo? Sí, aunque parezca un sinsentido, hay familias adoptivas que renuncian a sus hijos por motivos diversos y que se me escapan. De nuevo, no quiero juzgar.

Hoy puedo decir con orgullo y bien alto que superé todas (o casi) estas sombras funestas de esa maternidad diferente que es la adopción.

La parte buena es que no tuve tiempo de pensar en las otras. Las que me persiguieron con mi maternidad biológica, muchas de las cuales han expresado tan bien otras mamás que participan en la iniciativa de Marta de Mà a má, pell a pell, cor amb cor.

Gracias Marta por la iniciativa. Encantada de participar.

viernes, 12 de julio de 2013

Town of runners: campeones etíopes


Esta es una historia de runners. No va sobre la tendencia actual que ha enganchado a millones de personas en el mundo, y que ahora vemos en todas las revistas de moda. No va de runners que visten de Nike o de Decathlon. Ni de los que lo hacen para desestresarse tras un largo día de curro. Va de personas que corren para cambiar de vida, que persiguen un sueño que va más allá de ganar una medalla olímpica, si es que eso no es ya de por sí un SUEÑO en toda regla.

Es un documental sobre Bekoji, una pequeña aldea etíope, de la que han salido varias medallas olímpicas de atletismo en los últimos tiempos. Como no podía ser de otra manera, me ha emocionado la historia. Me imagino la motivación de todos esos niños, me pongo en su piel y sueño con que muchos de ellos consigan llegar los primeros a la meta.

Esto es lo que dicen del documental, que ha ganado varios premios internacionales, en su web:

"En Bekoji correr es una forma de vida. En los Juegos Olímpicos de Pequín, los atletas de esta comunidad ganaron las cuatro medallas de oro de las carreras de larga distancia, dinamitando las marcas de cualquier de los países más industrializados. El éxito de estos corredores ha hecho que los niños y jóvenes nacidos en Bekoji vean más cerca el sueño de vivir una vida mejor. Cada mañana, Alemi, Hawii y Biruk, tres chicas adolescentes, se entrenan junto con más de 200 niños y jóvenes bajo las órdenes de Sentayehu, el preparador físico que hay detrás de la mayor parte de los oros olímpicos ganados. Su objetivo: diferenciarse del equipo y llegar a competir internacionalmente. Un retrato de Etiopía visto a través de las esperanzas y aspiraciones de una generación decidida a construir un futuro mejor para ellos y para su país".

Para ver las salas y fechas donde se proyecta, consultar aquí. Una pena que a Madrid no llegue...

¡Feliz fin de semana!


lunes, 3 de junio de 2013

Avanzadoras

 
Avanzadoras: "Dícese de aquellas mujeres que avanzan y hacen avanzar. No lo busquen en el diccionario porque no existe. Pero miren a su alrededor, seguro que reconocen a muchas mujeres avanzadoras. Mujeres que con una fuerza casi sobre humana se elevan para además de conseguir mantenerse a flote ellas, y mantener a los que las rodean, luchar por hacer de este mundo un sitio mejor". Son palabras de la Directora de Comunicación de Intermón Oxfam, Lucía Rodríguez-Alarcón, en El País.

Se trata de la última campaña de comunicación de la conocida ONG, en la que colabora la cantante Sole Giménez, con la que pretenden llamar la atención sobre la importancia de la mujer en países en vías de desarrollo. Su enorme papel en el progreso y avance de sus comunidades en pro de los derechos de la mujer. O más bien, como dice Lucía, de los derechos universales que "las mujeres no disfrutan por el hecho de no ser hombres".

Las mujeres de la campaña son cinco. A mí me gustaría traer aquí a una de ellas. Por razones obvias siento predilección por la mujer etíope, aunque todas merecen llamarse "avanzadoras" y existen muchísimas más como ellas alejadas de los focos que hacen que el mundo de pasos hacia delante.

En Etiopía la gran mayoría de la población tiene un acceso difícil al agua. En las zonas rurales no existen los grifos y, si existen, apenas llevan agua. Siete de cada diez personas que viven en las áreas rurales del país, según Intermón Oxfam, no tienen acceso al agua potable, a pesar de que los etíopes tendrían agua de sobra para todos (esta es otra historia que otro día contaré).

Por eso Darem Yelesh y sus tres hijas dedican dos o tres horas diarias a ir a por agua. Como otras muchas mujeres y sobre todo, niñas, que no pueden ir al colegio por este motivo. La ONG Abay, con la colaboro como ya expliqué aquí, construyó un pozo al lado de la escuela de Bacho Walmara para evitar estas situaciones. Los niños van a la escuela y se llevan el agua de vuelta a casa. Con un gesto simple y una inversión pequeña, unos 6.000 euros que ganamos con el Premio Natura 2010, conseguimos reducir sensiblemente el absentismo escolar.

Al igual que pasó en Walmara con Abay, un día la organización Acts of Compassion, con el apoyo de Intermón Oxfam, propuso la construcción de un pozo en el pueblo de Darem. Al mismo tiempo que se levantaba la fuente, se constituyó un comité de agua con el objetivo de su gestión, funcionamiento y mantenimiento. "Darem fue una de las personas elegidas por la propia comunidad para formar parte del comité. Su vida dio un giro de 180º. De repente, no solo tenía más tiempo sino que ocupaba un puesto de responsabilidad. Sus hijas también pudieron dedicarse más a la escuela, de hecho, la mayor está a punto de entrar en la universidad".

Además de este problema, en relación al agua existe otro importante. La falta de higiene provoca muchas enfermedades evitables. Por eso es importante la promoción de buenas prácticas de higiene, una de las acciones que, por cierto, también lleva a cabo Abay.

Según cuenta Intermón en su web, Darem es hoy la responsable de promover buenas prácticas de higiene del pueblo. Ella explica la importancia de beber agua limpia, lavarse las manos antes de comer y tener una letrina en casa (y usarla). “Aquí muchas personas sufren enfermedades derivadas de beber agua en mal estado. Como no tienen dinero para ir al médico van a trabajar en estado muy débil. Ahora están sanos, su productividad es mayor, y tienen más ingresos”, explica.

La historia de Darem es sólo una de las cinco de las que Intermó habla en su campaña. Te invito a conocerlas todas y a colaborar en su causa si así quieres y puedes. Aunque sólo con conocer las historias y tomar conciencia, ya estás colaborando.

Como colofón, este párrafo del artículo de Lucía:  

"Pero hay sitios en el mundo en los que nacer mujer es directamente una desgracia. En esos lugares la lucha por los derechos básicos es casi a vida o muerte. Y si además se añade el cuidado de una comunidad extremadamente vulnerable parece imposible que puedan surgir mujeres que todavía tengan tiempo y fuerzas para luchar por cambiar un mundo injusto. Pero las hay y son tan fuertes que mueven montañas. A veces mueren en el intento. En cualquier caso siempre dejan un legado inspirador para para todas, y para todos".

¿Conoces a alguna avanzadora? Si es así, me encantaría conocerla a mi también. Cuéntamelo. 

jueves, 30 de mayo de 2013

AZ de la maternidad, D... de Desenredando (el hilo rojo)

«Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper».

La frase procede de una leyenda china, con varias interpretaciones, que los padres adoptivos de niños chinos, niñas en su mayoría, hicieron suya como una metáfora para explicar la adopción a sus hijos.

Después llegamos los padres y madres de niños etíopes, colombianos, rusos, filipinos, malienses, peruanos, etc y la hicimos nuestra. Una imagen tan evocadora y sugerente no podía dejarse sólo a unos pocos. ¿Verdad?

El hilo simboliza el vínculo que hay entre ciertas personas incluso desde antes de conocerse. Algo así como el destino, aunque más fuerte, porque es un vínculo que puede tensarse mucho pero nunca jamás romperse. Algo que pasa sobre todo ente padres/madres e hijos/hijas. Cierto es. Por eso también se compara con el cordón umbilical. Sin embargo he de decir que, desde que supe de la existencia de ese hilo, más de una vez he sentido que estaba unida con él a varias personas de mi vida que no son mis hijas o mis padres o mi marido. Muchas conocidas por internet, bendito él.

En medio del largo proceso adoptivo se recurre mucho a la expresión desenredar el hilo rojo para referirse al camino que hay que recorrer hasta llegar a tu hijo o hija. Hay un blog que se llama Desenredando el hilo rojo y multitud de entradas de dedicadas al tema en infinidad de blogs.

Yo desenredé muchas cosas mientras acortaba mi particular hilo rojo:

- La idealización de la adopción. Es algo muy bonito sí, y a la vez lleno de bofetones de realidad que te hacen cuestionarte todo, incluso tu decisión de seguir adelante. Me siento afortunada de haber superado la peor parte y haber llegado airosa a la "meta" que en realidad es el punto de partida.

- El miedo a alzar mi voz. Mi voz se dejó sentir mucho, no sólo en mi blog y en los foros sobre el tema, a pesar de todo y de todas.

- El sentimiento de sentirme arropada y "arropadora" de muchas madres que también desenredaban su hilo rojo. De ello han quedado muy buenos momentos, muchas reflexiones, y alguna que otra amistad que perdura.

- La relación con personas muy importantes en mi vida. Para ellas fue muy difícil entender mi voz. A mí me dolió mucho esa falta de comprensión. Gracias a un esfuerzo común muy grande por entendernos, lo logramos. Y gracias a otras personas que estuvieron ahí para que esto ocurriera.

Y lo dejo ahí que me pongo tan dramática que me doy repelús :-) menuda semana de ponerme seria llevo.

Te dejo con una de las leyendas del hilo rojo. ¿Has sentido alguna que estás unido a alguien mediante un hilo rojo?

Hace mucho tiempo, un emperador se enteró de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa, quien tenía la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mandó traer ante su presencia. Cuando la bruja llegó, el emperador le ordenó que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que sería su esposa. La bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo. Esta búsqueda los llevó hasta un mercado, en donde una pobre campesina con una bebé en los brazos ofrecía sus productos. Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invitó a ponerse de pie. Hizo que el joven emperador se acercara y le dijo : «Aquí termina tu hilo», pero al escuchar esto el emperador enfureció, creyendo que era una burla de la bruja, empujó a la campesina que aún llevaba a su pequeña bebé en brazos y la hizo caer, haciendo que la bebé se hiciera una gran herida en la frente, ordenó a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza. Muchos años después, llegó el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda. Y en el momento de ver por primera vez la cara de su esposa, la cual entró al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente… Al levantárselo, vio que ese hermoso rostro tenía una cicatriz muy peculiar en la frente.
Fuente: Wikipedia

 

 

 


viernes, 24 de mayo de 2013

Mañana es el Día de África



















Manto de luz tostada cubriendo la tierra

Colinas rojas y verdes desperezando abril

Los tambores suenan a lo lejos, las voces te anuncian, ya estás cerca

No sabía que había más de un sol sobre Addis

Desfile de colores y trenzas, de algodones y tul

Los rincones huelen a especias, café, sonrisas y sed

Los balones están en cada esquina buscando a los niños

La belleza está en todas las mujeres

Si respiras profundo sientes África en las venas

(Este poema fue publicado en mayo de 2009 en El arte es libre, mi blog a medias con Cristina Mur, autora de los dibujos. Mañana, 25 de mayo, es el Día de África. Abay organiza en Valencia una serie de actividades desde hoy hasta el domingo relacionadas con Etiopía y en Colmenar Viejo participa en las Jornadas de Cooperación y Voluntariado 2013)

miércoles, 1 de mayo de 2013

Autoestima



Últimamente he leído muchos artículos sobre la autoestima y la necesidad de fomentarla en los niños. También he dicho hace poco por aquí que creo que debería ser una asignatura del cole o al menos una parte de una de ellas. Por supuesto que también creo que nosotros, como madres y padres, debemos fortalecer la autoestima de nuestros hijos. Me parece fundamental para todo en esta vida. Sin una autoestima fuerte, es muy fácil sufrir y pasarlo mal. Y peor aún, es muy difícil alcanzar el éxito en lo que nos propongamos pues pensamos que no vamos a ser capaces, un pensamiento que nos lleva por vía directa hacia el fracaso.

A mí me preocupa especialmente este tema y por ello me he pasado estos años de maternidad aplaudiendo a mis hijas cuando hacen algo bien, destacando sus virtudes por encima de sus defectos, alabando su belleza y su inteligencia y, en definitiva, llevando la práctica del refuerzo positivo hasta el extremo. Tanto que a veces me pregunto si no me estaré pasando y estaré criando unas monstruas creídas y narcisistas en lugar de dos personas con una fuerte autoestima y una saludable vida emocional.

Por eso ayer, cuando en el seguimiento de L.E. nos insinuaron que ella se siente insegura y que es importante que reforcemos su autoestima miré hacia atrás por si se lo estaban diciendo a otra persona. ¿Cómo? Pero si yo me esfuerzo cada día para que ella se quiera a sí misma. No puede ser, hay algo que no entiendo.

Para quienes no estén familiarizados con la adopción, contaré brevemente que un seguimiento es una especie de estudio que nos hacen a las familias adoptivas cada año, en el que nos preguntan cosas del niño o niña para saber qué tal va todo y sobre todo cómo está el peque. Qué tal está de salud física y emocional, cómo le va en el cole, en la relación con los demás, si hay algún problema de integración, etc. Con toda la información de esta entrevista más unas fotos, la psicóloga elabora un informe que envía al país de origen del menor. En mi caso, Etiopía exige este seguimiento hasta los quince años de la niña. La verdad es que a veces no te apetece ir allí a contar tu vida. Además hay que pagar y a nadie le gusta soltar pasta. Sin embargo, es importante hacerlo porque es un requisito del país de origen de los nenes y el no hacerlos podría perjudicar a otras familias adoptivas en espera.

El caso es que se me ocurrió contar que a mi hija le pasa algo con la gente que a mí me molesta muchísimo. Vayamos donde vayamos ella tiene que llamar la atención y hablar con todo el mundo que haya cerca. Estamos en un restaurante y tiene que conocer a los de la mesa de al lado. Vamos en el tren y no para hasta que entabla conversación con los pasajeros de atrás o delante. Quedamos con gente y viene alguien que no conoce y se pega a él o ella cual lapa. Con todos ellos es la mar de simpática, les da besos, les coge de la mano y hasta les dice que les quiere en ocasiones. A mí no me gusta esto, aunque a la gente suele hacerles mucha gracia, porque un día de estos se puede ir con cualquiera y darme un susto de muerte. Por eso lo conté a la psicóloga, por si podía decirme cómo actuar con ella. Y entonces me dijo que era por inseguridad y falta de autoestima y para mí fue eso como un zas en toda la boca.

Las pautas para corregirlo pasan por explicarle bien cómo comportarse ante los extraños y contarle historias sobre el tema y otras que le sirvan para crear una buena imagen de sí misma. No podemos caerle bien a todo el mundo ni necesitamos hacerlo para sobrevivir. Los niños que han sido adoptados sienten más que los otros esa necesidad, porque creen que en cualquier momento pueden tener que irse con otras personas desconocidas, como lo éramos nosotros cuando la fuimos a buscar. Escuchar esto me hizo sentir muy triste. Si después de todo el amor que le demostramos y de nuestros esfuerzos para que ella sepa lo importante que es y se quiera a sí misma, le está pasando esto, es que esta misión es mucho más complicada de lo que pudiéramos imaginar. No basta con insistir en lo bonita que es su piel negra y lo precioso que es su pelo afro. Y en hacerle muchas veces las trenzas que tanto me cuestan para que se sienta orgullosa de sí misma y se vea guapa. Ni en decirle todos los días que la queremos muchísimo. Ni en decir muy alto y muchas veces lo bonitos que son sus dibujos o lo fenomenal que es que nos ayude a poner la mesa o que le hayan puesto una carita contenta en el cole. Esto es una carrera de fondo. Y no ha hecho más que empezar.

lunes, 14 de enero de 2013

Etiopía, Abay, Parla



Sábado 12 de enero. Sol y frío. Largo y pleno día en Parla. El Centro Cultural Teatro Jaime Salom se llenó de Abay. Muchos niños. Unos nacidos en Etiopía y otros en España. Color chocolate y color vainilla. Padres y madres de esos niños. Futuros padres y madres de otros niños que llegarán algún día y unirán sus risas y griterío a los demás. Encuentros y re-encuentros. Gente nueva por conocer. Merkato etíope. Preciosas y contundentes fotografías de Walmara. Talleres para los niños (yoga, mandalas, plastilina), cuentacuentos, charlas para los padres. Y el plato estrella del día. El musical infantil El Hombre Bombilla. Cómo se lo pasaron los enanos cantando la canción de Bob Esponja o la del Libro de la Selva.

La interesante charla sobre los proyectos Abay me puso la piel de gallina. Cuánto hemos avanzado desde 2008, año de creación de la asociación. Desde hace poco ya tenemos la utilidad pública, lo que es muy bueno porque a partir de ahora podremos presentarnos a muchas más convocatorias de financiación de proyectos. También es reciente la construcción del centro polifuncional con el aula canguro ya en marcha. Es realmente emocionante ver las fotos de los niños del aula (podéis verla en este post), riendo abiertamente, guapos y felices. De momento sólo 20. Más adelante serán 20 más. Poco a poco. Muchos pocos hace un mucho. Las telarañas pueden atar a un león como dice ese proverbio etíope. Me siento feliz y orgullosa. Sobre todo orgullosa de mis compañeros de Abay. Del inigualable Paco y de todos los demás. De los voluntarios que han estado allí, en Walmara (zona de Etiopía en la que trabajamos) como Paula que participa en el Programa de Apadrinamientos de Abay recién inaugurado, y que nos contó su labor de hormiguita este verano visitando a todas las familias candidatas a entrar en dicho programa. Cómo hizo las fichas de cada una y cómo se seleccionaron 48 de esas familias para recibir la ayuda. De momento hay 26 niños apadrinados. O más bien 26 familias, porque realmente estás ayudando a toda la familia. El seguimiento del programa se hace de forma individual y realmente el padrino/madrina está apadrinando a un niño o niña con nombre y apellidos. Esto permite una mayor vinculación entre las dos partes siempre y cuando se quiera. Para entrar en el programa se exigen una serie de requisitos a las familias candidatas, para garantizar que la ayuda realmente se destine al fin perseguido. Uno de ellos es que los niños de la familia estén escolarizados. Gracias al pozo que Abay construyó con el premio Natura junto al cole de Bacho Walmara, los niños ya no tienen que faltar a clase porque tienen que ir a por el agua. Se la llevan a casa al salir del colegio.

Mi aportación es tan pequeña que no puedo atribuirme ningún mérito, ni lo pretendo. Mis compañeros son grandes, tanto como personas como por su aportación en este proyecto. Les estoy muy agradecida por todo lo que hacen.

La gran Merce fue la causante de esta gratificante y divertida jornada Abay en Parla. Ella lo organizó todo con su habitual diligencia y buen humor. Y salió todo genial. Gracias también a que hubo un montón de gente que colaboró desinteresadamente en las actividades. Prfeiero no nombrar a nadie por si se me olvida alguna persona. Y el dinero recaudado irá destinado a la financiación de los proyectos en Walmara, como siempre.

Me gusta formar parte de esta aventura, poner un pequeño, o más bien minúsculo, grano de arena en todo esto. Por Etiopía, por los niños, porque este mundo sea un lugar un poco mejor.